EN MI OPINION:
Mientras los Norte-Americanos, empiezan con las imbestigaciones para saber quienes estubieron involucrados en esta fallida operacion "Fast and Furios", aqui en Mexico no se a movido un solo dedo.
Este silencio en el que quedo el Gobierno Federal, ante la gran magnitud de este problema, es escandalosa, creyendo, que nadie haya tomado en cuenta al Gobierno de Mexico, para tan delicada operacion, bueno, bueno entonces que tal esto, la violacion de soberania, en donde se introdugeron armamento por parte de un departamento de estado Extrangero.
Y por si esto fuera poco nuestros Diplomaticos, con su silencio se hacen complices de un hecho delictivo, por el cual deverian de haber caido cabezas de funcionarios de estado.
Pasando por incredulos que piden que un Gobierno se disculpe, cuando el suyo propio no a sido capaz siquiera, de encontrar a sus propios culpables, ¿o sera, que no es conveniente buscarlos?. Antes que nada queremos la disculpa de nuestro Gobierno por no tener las bolas para poder protegernos de actos que puedan atentar en contra de nosotros.
Y aun haci, PENOSAMENTE, El Gobierno Federal, espera que E.U. haga las indagaciones y de con sus culpables, pero los culpables Mexicanos ¿que, sucedera con ellos?, si bien es cierto que este fue un plan fraguado por los E.U. , tambien es una verdad que estas armas debieron haber entrado por alguna de nuestras fronteras, en donde oficiales fronterizos se debieron haber dado cuenta de lo que se transportaba, o peor aun, se tiene que hacer una imbestigacion para detectar estas anomalias de como pudieron haber entrado y siguen entrando al pais de forma ilegal, armas de uso exclusivo del ejercito, cuales oficiales de aduana o funcionarios dejaron pasar este cargamento.
En vez de estarnos desgarrando las vestimentas con baños de nacionalismo estupido, deberiamos exigir a quienes nombramos para representarnos en el pleno, que se abra una verdadera imbestigacion y dar con los culpables que dejaron y dejan pasar todos los dias armas a nuestro pais y castigarlos severamente, por traicion a la patria al estar permitiendo que "Celulas del Narcotrafico" se beneficien con esto.
En donde estan nuestros Diputados y Senadores, que atienden a (Partidos Politicos, Colores y amistades), cuando su tarea de todos en general es la de servir a Mexico.
BOLA DE HIPOCRITAS, QUE NO QUIEREN HACER NADA PARA SOLUCIONAR ESTE PROBLEMA, DE MAGNITUDES TOTALMENTE CRITICAS.
EN DONDE SE VIOLENTA UN PAIS, CON LA BENEVOLENCIA DE UN GOBIERNO, INCAPAZ DE EGERCER EL DERECHO.
“Rápido y Furioso”: EEUU debe a México una disculpa pública

José Carreño Figueras
El gobierno del presidente Barack Obama parece determinado a evitar que los republicanos logren hacer de la fallida operación “Rápido y Furioso” un escándalo político completo.
De acuerdo con el diario “The Wall Street Journal”, esta semana ocurrirá la salida de Kenneth Melson, director en funciones de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (BATF), como consecuencia del ruido causado por el operativo y la evidente intención de la oposición republicana de explotar el problema de política doméstica creado por “Rápido y Furioso”.
La decisión sería del Departamento de Justicia, del que depende el BATF y habría sido disparada sobre todo por el inicio de audiencias sobre “Rápido y Furioso” en el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara baja del Congreso estadounidense, controlado por el diputado republicano Darrell Issa.
La investigación iniciada por ese comité puso de relieve su potencial para convertirse en un problema político y alterar las percepciones públicas, en vísperas del inicio de la campaña presidencial 2012.
Y eso es algo que el gobierno Obama no puede aceptar. Mas aún, el cese de Melson puede no ser el último sacrificio que haga el gobierno Obama en este caso, en aras de eliminar tantos obstáculos como sea posible -y sobre todo, cortar el crecimiento de un escándalo que pondría en duda su credibilidad- para asegurar una reelección que hoy parece en duda mas por las circunstancias económicas y políticas que enfrenta que por sus adversarios.
Pero al mismo tiempo, el caso era políticamente un problema innecesario. Una investigación internacional de la que no se avisó, ni se pidió el permiso ni la colaboración del gobierno del país, aliado por cierto, donde se desarrollaría parte de la indagación.
Cierto. De haber funcionado tal vez el BATF y su gobierno se hubieran anotado un tanto, mas internacional que nacional pero algo a presumir. Tal como ocurrió, fue un desastre, nacional e internacionalmente.
Si la salida de Melson es suficiente para cortar el escándalo político está por verse, aunque es posible. Es una admisión de que hubo ineptitud del manejo de una situación y por tanto se creó un problema político innecesario.
Pero al margen de la resolución doméstica, ahora es el turno del gobierno mexicano, que se ha manejado con discreción y al no presionar públicamente se puso en posibilidad de pasar al gobierno estadounidense una factura política interesante.
De hecho, la embajada de México en Washington siguió atentamente el caso pero siempre indicó públicamente que esperaría a la investigación del gobierno estadounidense. La pesquisa no ha concluido pero el trascendido anuncio de la salida de Melson ya da señales de lo que los investigadores han encontrado: mas incapacidad que deliberación.
El gobierno Obama debe a México una disculpa pública, como mínimo.
Tal vez nunca sabremos cuantos muertos causaron las armas que pasaron la frontera con “autorización” del BATF, pero fue una acción inaceptable: Mas aún, la colaboración con las autoridades mexicanas hubiera tal vez contribuido a una mejor investigación, sin contar con que su posible oposición hubiera evitado la pública vergüenza del gobierno Obama.
El gobierno del presidente Barack Obama parece determinado a evitar que los republicanos logren hacer de la fallida operación “Rápido y Furioso” un escándalo político completo.
De acuerdo con el diario “The Wall Street Journal”, esta semana ocurrirá la salida de Kenneth Melson, director en funciones de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (BATF), como consecuencia del ruido causado por el operativo y la evidente intención de la oposición republicana de explotar el problema de política doméstica creado por “Rápido y Furioso”.
La decisión sería del Departamento de Justicia, del que depende el BATF y habría sido disparada sobre todo por el inicio de audiencias sobre “Rápido y Furioso” en el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara baja del Congreso estadounidense, controlado por el diputado republicano Darrell Issa.
La investigación iniciada por ese comité puso de relieve su potencial para convertirse en un problema político y alterar las percepciones públicas, en vísperas del inicio de la campaña presidencial 2012.
Y eso es algo que el gobierno Obama no puede aceptar. Mas aún, el cese de Melson puede no ser el último sacrificio que haga el gobierno Obama en este caso, en aras de eliminar tantos obstáculos como sea posible -y sobre todo, cortar el crecimiento de un escándalo que pondría en duda su credibilidad- para asegurar una reelección que hoy parece en duda mas por las circunstancias económicas y políticas que enfrenta que por sus adversarios.
Pero al mismo tiempo, el caso era políticamente un problema innecesario. Una investigación internacional de la que no se avisó, ni se pidió el permiso ni la colaboración del gobierno del país, aliado por cierto, donde se desarrollaría parte de la indagación.
Cierto. De haber funcionado tal vez el BATF y su gobierno se hubieran anotado un tanto, mas internacional que nacional pero algo a presumir. Tal como ocurrió, fue un desastre, nacional e internacionalmente.
Si la salida de Melson es suficiente para cortar el escándalo político está por verse, aunque es posible. Es una admisión de que hubo ineptitud del manejo de una situación y por tanto se creó un problema político innecesario.
Pero al margen de la resolución doméstica, ahora es el turno del gobierno mexicano, que se ha manejado con discreción y al no presionar públicamente se puso en posibilidad de pasar al gobierno estadounidense una factura política interesante.
De hecho, la embajada de México en Washington siguió atentamente el caso pero siempre indicó públicamente que esperaría a la investigación del gobierno estadounidense. La pesquisa no ha concluido pero el trascendido anuncio de la salida de Melson ya da señales de lo que los investigadores han encontrado: mas incapacidad que deliberación.
El gobierno Obama debe a México una disculpa pública, como mínimo.
Tal vez nunca sabremos cuantos muertos causaron las armas que pasaron la frontera con “autorización” del BATF, pero fue una acción inaceptable: Mas aún, la colaboración con las autoridades mexicanas hubiera tal vez contribuido a una mejor investigación, sin contar con que su posible oposición hubiera evitado la pública vergüenza del gobierno Obama.